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Compatibilidad de la pensión de jubilación con el trabajo por cuenta ajena o propia

Compatibilidad de la pensión de jubilación con el trabajo por cuenta ajena o propia

Compatibilidad de la pensión de jubilación con el trabajo por cuenta ajena o propia 2
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La norma general establece que el cobro de la pensión de jubilación es incompatible con el trabajo por cuenta propia o ajena o con la realización de actividades para las Administraciones Públicas. Pero, la ley contempla excepciones a ese principio general que permiten poder trabajar estando jubilado, siempre que se cumplan una serie de requisitos.

 

1.- JUBILACIÓN PARCIAL

La jubilación parcial puede estar vinculada, o no, a un contrato de relevo obligatorio de la persona que se jubila parcialmente.

 

1.1 Jubilación parcial sin contrato de relevo

El trabajador que se acoge a la jubilación parcial continúa activo sólo una parte de la jornada laboral. Reduce su jornada entre un 25% y un 50%, con un contrato a tiempo parcial, y cobra un salario proporcional a las horas trabajadas. Al jubilarse, sólo por una parte de su trabajo, recibe la pensión de jubilación correspondiente a esa parte. Cuando deje de trabajar y no compatibilice el trabajo parcial con el cobro de la pensión de jubilación, cobrará el 100% de la pensión de jubilación que le correspondiera.

Podrán acceder a este tipo de jubilación los trabajadores que cumplan los siguientes requisitos generales:

Haber cumplido la edad ordinaria de jubilación que en cada caso resulte de aplicación que, para el ejercicio 2024, se encuentra entre los 65 y 66 años y 6 meses.

Tener cotizados 15 años, 2 de los cuales en los 15 años anteriores.

Estar dado de alta y trabajando a jornada completa o parcial.

1.2 Jubilación parcial con contrato de relevo

El trabajador podrá acceder a este tipo de jubilación cuando, además de los requisitos generales, haya cumplido 62 años y 6 meses , si tiene cotizados 36 años o más, o 64 años, si ha cotizado menos de 36 años y más de 33. Cuando el contrato de relevo, que firma efectivamente la empresa, es a jornada completa e indefinido, la reducción laboral del trabajador jubilado parcialmente puede llegar a ser de un 75%.

 

2.-JUBILACIÓN FLEXIBLE

La jubilación flexible permite a la persona jubilada volver a la vida laboral como trabajador por cuenta ajena siempre que la jornada que realice esté comprendida entre un 50% y un 75% de lo que sería la jornada habitual para el puesto de trabajo que desempeña.

La diferencia con la jubilación parcial es que, en la flexible, el trabajador ya se ha jubilado y cobrado su pensión de jubilación durante un tiempo y ha sido, después de jubilarse, cuando le surge la oportunidad de trabajar a tiempo parcial.

En estos casos es el trabajador quien debe tramitar la comunicación a la entidad gestora de la pensión de la nueva situación laboral. El empresario sólo debe realizar el contrato y comunicar el alta a la Seguridad Social.

Cuando la persona finaliza su contrato laboral a tiempo parcial, las cotizaciones realizadas mejorarán la pensión de jubilación que se recibía anteriormente. Tendrá que comunicar a la Seguridad Social la nueva situación para que recalcule la pensión que se le asignará a partir de ese momento.

Este tipo de jubilación no es aplicable a los funcionarios jubilados del Estado, Administración de Justicia y Fuerzas Armadas.

3.- JUBILACIÓN ACTIVA

Esta jubilación tiene la finalidad de contribuir al sistema de pensiones y favorecer el alargamiento de la vida activa más allá de la edad ordinaria de jubilación. En contra de la jubilación parcial y la flexible, en las que la jornada debe ser parcial, la jubilación activa permite compatibilizar la pensión de jubilación y el trabajo, pudiendo llegar a ser incluso jornada completa.

Para poder acceder a este tipo de jubilación es necesario que se reúnan una serie de requisitos generales:

Que haya transcurrido un año desde que se cumplió la edad ordinaria de jubilación, que corresponda según cada caso, y tener el 100% de los años cotizados exigidos en cada momento.

Están excluidas las jubilaciones que se hayan producido de manera anticipada y las que estén acogidas a bonificación.

 

3.1 Trabajadores adscritos al Régimen General de la Seguridad Social (R.G.S.S.)

En esta modalidad lo que el trabajador cobrará de jubilación es el 50% de la pensión que le correspondería. Cuando cese en el trabajo, recuperará el 100% de su pensión de jubilación.

 

3.2 Trabajadores adscritos al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (R.E.T.A.)

En estos casos hay que diferenciar si el trabajador autónomo recibe unos ingresos superiores o inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), fijado para el año 2024 en 15.876 euros, en el cómputo anual. Dependiendo de cada supuesto tendrá unas obligaciones formales y económicas distintas.

 

3.2.1 Retribución inferior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI)

Si el salario que recibe es inferior no tendrá que estar dado de alta en Seguridad Social, pero sí tendrá que cumplir con las obligaciones fiscales. En este caso, el trabajador autónomo jubilado cobra el 100% de la pensión que lo corresponde por jubilación.

3.2.2 Retribución superior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI)

En el supuesto de que el autónomo supere el SMI tendrá que estar dado de alta en el Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos (RETA) y cotizar a la Seguridad Social con unos porcentajes reducidos. Asimismo, tendrá que cumplir con todas las obligaciones fiscales de la Agencia Tributaria. En estos casos la pensión de jubilación que cobra será el 50% de lo que le correspondería.

Si el trabajador autónomo tiene contratado o contrata a un trabajador la pensión de jubilación que le corresponde es el 100%.

 

3.3  Autónomos societarios

Los autónomos societarios, mantengan o no trabajadores a su cargo, no tienen derecho a cobrar el 100 % de su base reguladora en jubilación activa y, en cualquier caso, sólo podrán acceder al 50% de la pensión de jubilación que les correspondería.